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En el último pleno celebrado el pasado 12 de febrero se presentó una moción sobre la situación de bloqueo del barco de rescate Aita Mari que hace labores de vigilancia y salvamento en aguas del Mediterráneo.

Según expuso el Concejal de Cooperación Joshua Miravalles (LVP) “el barco de rescate Aita Mari ha recibido, por parte de la Capitanía de Pasaia y siguiendo instrucciones de la Dirección General de la Marina Mercante (DGMM) una respuesta negativa para realizar labores de salvamento en el Mediterráneo, de la misma forma que se había hecho anteriormente con el OpenArms en Barcelona.

En este sentido, cabe recordar que las labores del Aita Mari son una respuesta civil y solidaria a la omisión de socorro y ayuda humanitaria de los poderes públicos obligados a ello. Por eso mismo, ese incumplimiento de los poderes públicos no puede ser una excusa para retener en puerto a buques como el Aita Mari, máxime cuando cuenta con los certificados legales y necesarios para realizar labores de salvamento.

Coincidimos así, con las declaraciones del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Filippo Grandi, <<No podemos hacer la vista gorda ante la gran cantidad de personas que mueren a las puertas de Europa. No se deben escatimar esfuerzos por salvar vidas en peligro en el mar>> Recordando con esto las más de 14.454 víctimas mortales en el Mediterráneo desde 2015 (según la Organización Internacional para las Migraciones - OIM).

Desde el ayuntamiento de Etxebarri, coincidimos con la ONG de Salvamento Marítimo Humanitario (SMH) en que:

 

  1. El auxilio a personas náufragas y la protección de sus derechos es una obligación de los Estados.
  2. La Unión Europea debe diseñar con urgencia un modelo de gestión de garantice los derechos de las personas naufragas asistidas en alta mar, de manera que su desembarco se produzca de forma previsible en el puerto seguro más próximo.
  3. Mientras esto no sea así y siga produciéndose una situación que supere los recursos desplegados en la zona, los Estados de la Unión Europea deben garantizar la mejor coordinación posible de sus servicios de asistencia en la mar con las organizaciones humanitarias.
  4. El AITA MARI es un buque que cuenta con los certificados legales y necesarios para realizar labores de salvamento y las autoridades competentes deben prestar el apoyo necesario para que puedan llevar a cabo dichas labores con la mayor eficacia y seguridad posible para su tripulación, el buque y las personas rescatadas.

Actualmente, los buques de las ONGs son la única respuesta humanitaria en la zona que puede dar alguna oportunidad de supervivencia a las personas naufragas de las embarcaciones que zarpan del norte de África, y su despliegue inmediato es una urgencia de carácter humanitario.”

El Pleno quedó enterado y con los votos a favor de LVP (13), EH Bildu (2) y EAJ-PNV (1) y el voto en contra de PSE-PSOE (1) acordó manifestar el rechazo del Ayuntamiento de Etxebarri por la resolución de la Dirección General de la Marina Mercante al despacho del buque Aita Mari, que impide realizar labores de vigilancia y recogida de náufragos en el Mediterráneo, amparándose en la dificultad de realizar dichas labores por el incumplimiento de los países ribereños de sus obligaciones internacionales.

Máxime cuando las organizaciones políticas de los Estados Miembro de la Unión Europea, no muestran el apoyo necesario ni las políticas de rescate y dignidad necesarias para garantizar el cumplimiento de los derechos humanos ante esta situación.